[No has reparado] en aquel [‘Uzeir] que pasó por una ciudad en ruinas [Jerusalén], y exclamó: “¿Cómo va Dios a darle vida ahora que está en ruinas?” Y entonces, Dios lo hizo morir por cien años y después lo resucitó. Le preguntó [Dios]: “¿Cuánto tiempo has permanecido así?” Respondió: “Un día o menos aún”. Dijo [Dios]: “No, has permanecido así cien años, observa tu comida y tu bebida, no se han podrido, pero mira tu asno [del que por el contrario solo quedan sus huesos]. Haré de ti un signo para la gente. Mira los huesos [de tu asno], cómo los reuní y luego los cubrí de carne [resucitándolo]”. Y cuando lo vio con claridad dijo: “Ahora sé que Dios es sobre toda cosa Poderoso”.
El versículo 259 de la sura Al-Baqara (2:259), sura medinense, se encuentra en el yuz 3, en la página 43 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 69 recitadores.
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Tafsir del versículo 259
Al-Mujtasar
¿Conoces la historia del viajero que pasó cerca de una ciudad lúgubre y abandonada? Los muros y los techos de las casas se habían derrumbado y los habitantes habían muerto. Atónito ante esta visión desoladora, el hombre dijo: “¿Cómo hará Al‑lah para revivir esta ciudad completamente devastada?” Al‑lah lo hizo entonces morir y así lo dejó durante cien años, luego lo volvió a la vida y le preguntó: “¿Cuánto tiempo has estado muerto, según tú?” Él respondió: “Un día, o menos.” Al‑lah le dijo: “Has estado muerto cien años. Mira tu comida y tu bebida: están en buen estado, aunque la comida y la bebida se pudren fácilmente. Pero mira tu asno muerto. Te sometimos a esta experiencia para hacer de ti un signo claro del poder de Al‑lah. Mira los huesos de tu asno esparcidos, mira cómo los reunimos y los vestimos de carne y lo hacemos revivir.” Cuando el hombre lo vio, la verdad apareció ante él con claridad. Reconoció el poder de Al‑lah diciendo: “Sé que Al‑lah es Omnipotente.”
Se refieren a las aleyas 257 a 259 de la sura Al-Baqara (página 43 del mushaf).
1. Entre las características que distinguen a los creyentes de los incrédulos, está el hecho de que los primeros se benefician de una guía y una lucidez dadas por Al‑lah en todos sus asuntos religiosos y mundanos.
2. Con frecuencia, las personas se vuelven tiranas cuando se dejan engañar por su propia fuerza y su poder, al punto de separarse de la realidad.
3. Es conveniente debatir con los adeptos del error a fin de exponerles la verdad y desenmascarar su confusión.
4. La extensión del poder divino es infinita: nada es imposible para Él, ni siquiera devolver los muertos a la vida.
Otras traducciones del versículo 259
O (no has reparado en) aquel86 que pasó por una ciudad abandonada y completamente en ruinas, y se preguntó: «¿Cómo podrá Al-lah hacerla resurgir tras su destrucción?». Entonces, Al-lah hizo que muriera y lo resucitó pasados cien años. (Al-lah) le preguntó: «¿Cuánto tiempo has permanecido (muerto)?». (El hombre) contestó: «Puede que un día o parte de él». Al-lah le dijo: «No. Has permanecido (muerto) cien años. Observa tu comida y tu bebida, no han sufrido ningún cambio. Pero ¡observa tu burro! (del cual solo quedaban los huesos). Así hemos hecho de ti, para los hombres, una prueba (de que la resurrección es cierta). Y observa cómo reunimos los huesos y los revestimos de carne». Y cuando vio todo con claridad, dijo: «Ahora sé que Al-lah es Todopoderoso».
Notas
[86] Posiblemente se tratase de Uzayr cuando pasó por Jerusalén tras haber sido destruida por el rey de Babilonia Nabucodonosor, un rey injusto que no creyó en Al-lah, al igual que Nimrod, y que gozó de mucho poder en la antigüedad. Hay bastante controversia sobre quién fue Usayr, pero muchos lo han identificado con el Ezra del Antiguo Testamento. En todo caso, parece que fue un hombre importante del pueblo de Israel y que llegó a ser venerado por muchos judíos que llegaron a decir que era hijo de Al-lah.
O (no has reparado en) aquel86 que pasó por una ciudad abandonada y completamente en ruinas, y se preguntó: “¿Cómo podrá Al-lah hacerla resurgir tras su destrucción?”. Entonces, Al-lah hizo que muriera y lo resucitó pasados cien años. (Al-lah) le preguntó: “¿Cuánto tiempo has permanecido (muerto)?”. (El hombre) contestó: “Puede que un día o parte de él”. Al-lah le dijo: “No. Has permanecido (muerto) cien años. Observa tu comida y tu bebida, no han sufrido ningún cambio. Pero ¡observa tu burro! (del cual solo quedaban los huesos). Así hemos hecho de ti, para los hombres, una prueba (de que la resurrección es cierta). Y observa cómo reunimos los huesos y los revestimos de carne”. Y cuando vio todo con claridad, dijo: “Ahora sé que Al-lah es Todopoderoso”.
Notas
[86] Posiblemente se tratase de Uzair cuando pasó por Jerusalén tras haber sido destruida por el rey de Babilonia Nabucodonosor, un rey injusto que no creyó en Al-lah, al igual que Nimrod, y que gozó de mucho poder en la antigüedad. Hay bastante controversia sobre quién fue Usair, pero muchos lo han identificado con el Ezra del Antiguo Testamento. En todo caso, parece que fue un hombre importante del pueblo de Israel y que llegó a ser venerado por muchos judíos que llegaron a decir que era hijo de Al-lah.
O como quien pasó por una ciudad en ruinas. Dijo: «¿Cómo va Alá a devolver la vida a ésta después de muerta?» Alá le hizo morir y quedar así durante cien años. Luego, le resucitó y dijo: «¿Cuánto tiempo has permanecido así?» Dijo: «He permanecido un día o parte de un día». Dijo: «No, que has permanecido así cien años. ¡Mira tu alimento y tu bebida! N se han echado a perder. ¡Mira a tu asno! Para hacer de ti un signo para los hombres. ¡Mira los huesos, cómo los componemos y los cubrimos de carne!». Cuando lo vio claro, dijo: «Ahora sé que Alá es omnipotente».
Las raíces de las palabras del versículo 259
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Todas [las religiones] tienen una dirección a la cual dirigirse [en sus oraciones]. ¡Apresúrense a realizar obras de bien! Dondequiera que estén, Dios los reunirá a todos [el Día del Juicio Final]. Dios es sobre toda cosa Poderoso.
Dios conoce los secretos de los cielos y de la Tierra. La Hora [del Día del Juicio] llegará tan rápido como un abrir y cerrar de ojos, o más rápido aún. Dios tiene poder sobre todas las cosas.
Diles [a quienes niegan la Resurrección]: “Viajen por el mundo y observen cómo [Dios] originó la creación. Luego, Dios la hará surgir nuevamente [el Día de la Resurrección]. Dios es sobre toda cosa Poderoso.
Ahora que les sobrevino una desgracia, y a pesar de haber causado a sus enemigos el doble [en la batalla de Báder], se preguntan a sí mismos: “¿Por qué fuimos vencidos?” Diles: “Por su comportamiento”. Dios es sobre toda cosa Poderoso.