No coman sobre lo que no se ha mencionado el nombre de Dios, pues hacerlo es un pecado. Los demonios inspiran a sus aliados para que discutan con ustedes, pero si los siguen se contarán entre quienes les atribuyen divinidad a otros junto a Dios.
El versículo 121 de la sura Al-An’am (6:121), sura mecana, se encuentra en el yuz 8, en la página 143 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
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Tafsir del versículo 121
Al-Mujtasar
¡Musulmanes!, no coman aquello que no fue sacrificado en nombre de Al-lah, o sobre lo que se haya mencionado otro nombre distinto al de Al-lah. Ingerir tales alimentos prohibidos es abandonar la obediencia a Al-lah en favor de la desobediencia.
Los demonios susurran a sus amigos, sembrando en ellos dudas, para que discutan con ustedes acerca de comer lo mortecino. Si ustedes, musulmanes, albergaran las dudas que ellos presentan en cuanto a la licitud de lo mortecino, entonces se igualarían a los que asocian copartícipes con Al-lah.
Se refieren a las aleyas 119 a 124 de la sura Al-An’am (página 143 del mushaf).
1. Todas las cosas, incluyendo los alimentos, originalmente son lícitos. Si la Ley no ha declarado algo como ilícito, entonces está permitido.
2. Cualquiera que diga algo acerca de la religión sin tener conocimiento, o que incite a las personas a hacer algo sin saber si está permitido o no, es un transgresor que no solo se perjudica a sí mismo sino también a otras personas al confundirlos.
3. El beneficio de un creyente no se limita a sí mismo, sino que también se extiende a otras personas.
Otras traducciones del versículo 121
Y no comáis de los animales sobre los que no ha sido mencionado el nombre de Al-lah al ser sacrificados, pues sería una abominación.Y, ciertamente, los demonios susurran a sus seguidores que discutan con vosotros (sobre ello); pero si los obedecierais, seríais de los idólatras220.
Notas
[220] El hecho de obedecer a quien prohíbe un alimento o lo legaliza, cuando solo a Al-lah le corresponde hacerlo y Él ha detallado lo que es lícito y lo que no, es una forma de adorarlo; y quien adora a otros fuera de Al-lah es un idólatra.
Y no coman de los animales sobre los que no ha sido mencionado el nombre de Al-lah al ser sacrificados, pues sería una abominación. Y, ciertamente, los demonios susurran a sus seguidores que discutan con ustedes (sobre ello); pero si los obedecieran, serían de los idólatras220.
Notas
[220] El hecho de obedecer a quien prohíbe un alimento o lo legaliza, cuando solo a Al-lah le corresponde hacerlo y Él ha detallado lo que es lícito y lo que no, es una forma de adorarlo; y quien adora a otros fuera de Al-lah es un idólatra.
No comáis de aquello sobre lo que no hayáis mencionado el nombre de Alá, pues seria una perversidad. Sí, los demonios inspiran a sus amigos que discutan con vosotros. Si les obedecéis, sois asociadores.
Las raíces de las palabras del versículo 121
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Te preguntan qué es lícito [comer]. Responde: “Se les permite comer todas las cosas buenas [y sanas]. Pueden comer lo que hayan atrapado los animales de caza que han entrenado, conforme a lo que Dios les ha enseñado. Coman de lo que cacen para ustedes, pero mencionen el nombre de Dios sobre esos alimentos, y tengan temor de Dios, porque Dios es rápido en ajustar cuentas. …
Di: “No encuentro en lo que me ha sido revelado otra cosa que se prohíba comer excepto la carne del animal muerto por causa natural, la sangre derramada, la carne de cerdo porque es una inmundicia, y lo que haya sido ofrendado invocando otro nombre que no sea el de Dios, porque es un pecado. Pero quien [en caso de extrema necesidad] se vea forzado [a ingerir algo de lo vedado] sin intención de pecar o excederse, debe saber que tu Señor es Absolvedor, Misericordioso”.
Tomaron [los judíos] a sus rabinos y [los cristianos] a sus monjes y al Mesías, hijo de María, por divinidades en lugar de Dios. Pero solo se les había ordenado [en la Torá y el Evangelio] adorar a Dios, la única divinidad. No existe nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Él. ¡Glorificado sea! ¡Cómo pueden dedicar actos de adoración a otros!