¡Oh Al-lah! Salva a Ayach Ibn Abu Rabiaa. ¡Oh Al-lah! Salva a Salama Ibn Hachim. ¡Oh Al-lah! Salva a Al-Walid Ibn Al-Walid. ¡Oh Al-lah! salva a los creyentes oprimidos. ¡Oh Al-lah! Aplasta con tu pisada a los miembros del clan Mudar. ¡Oh Al-lah! Haz que sufran años calamitosos como los que vivió Yusuf.
De Abu Huraira, que Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, cuando levantaba su cabeza de la última postración, decía: ¡Oh Al-lah! Salva a Ayach Ibn Abu Rabiaa. ¡Oh Al-lah! Salva a Salama Ibn Hachim. ¡Oh Al-lah! Salva a Al-Walid Ibn Al-Walid. ¡Oh…
اللَّهُمَّ أَنْجِ عَيَّاشَ بْنَ أَبِي رَبِيعَةَ، اللَّهُمَّ أَنْجِ سَلَمَةَ بْنَ هِشَامٍ، اللَّهُمَّ أَنْجِ الْوَلِيدَ بْنَ الْوَلِيدِ اللَّهُمَّ أَنْجِ الْمُسْتَضْعَفِينَ مِنَ الْمُؤْمِنِينَ، اللَّهُمَّ اشْدُدْ…