Narró Taliq ibn Ali –Alah se complazca de él-: fuimos ante el profeta – la paz y las bendiciones sean con él- y un hombre con apariencia de beduino le dijo: profeta de Alah ¿Qué opinas de un hombre que toca su pene después de haber hecho el wudu? Respondió: “acaso no es sino una parte de su cuerpo”…
Narró Anas Ibn Malik –Alah se complazca de él- Los sahabas en el tiempo del profeta –la paz y las bendiciones sean con él- esperaban la oración del Isha hasta que sus cabezas caían (casi se dormían) después rezaban y no repetían el wudu.
De Muawia Ibn Sufián, Al-lah esté complacido con él, que: “El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “El ojo (mientras se mantiene despierto) controla el esfínter. Por lo tanto cuando los ojos duermen el control se pierde”.
Narró Uruah que Aisha –Alah se complazca de ella- dijo: “El mensajero de Alah –la paz y las bendiciones sean con él besaba a algunas de sus mujeres, después iba a rezar y no repetía el wudu” dijo: ¿A quién besaba era a ti? Entonces se rio.
Desde Abu Huraira dijo: el mensajero de Al-láh -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- dijo: "No se acepta la oración sin ablución, y no se acepta la ablución sin mencionar el nombre de Al-láh al realizarla".
De Hassan Ibn Bilal que dijo: “He visto a Ammar Ibn Yasir, Al-lah esté complacido con él, mojar toda su barba al hacer la ablución. Le preguntaron o le pregunté: “¿Té mojas la barba?” Dijo: “¿Hay algo que me lo prohíbe? He visto al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, mojar su barba (al…