Narrador:Mu‘adh ibn Jabal
حَدَّثَنَا ابْنُ أَبِي عُمَرَ، حَدَّثَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ مُعَاذٍ الصَّنْعَانِيُّ، عَنْ مَعْمَرٍ، عَنْ عَاصِمِ بْنِ أَبِي النَّجُودِ، عَنْ أَبِي وَائِلٍ، عَنْ مُعَاذِ بْنِ جَبَلٍ، قَالَ كُنْتُ مَعَ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم فِي سَفَرٍ فَأَصْبَحْتُ يَوْمًا قَرِيبًا مِنْهُ وَنَحْنُ نَسِيرُ فَقُلْتُ يَا رَسُولَ اللَّهِ أَخْبِرْنِي بِعَمَلٍ يُدْخِلُنِي الْجَنَّةَ وَيُبَاعِدُنِي مِنَ النَّارِ . قَالَ " لَقَدْ سَأَلْتَنِي عَنْ عَظِيمٍ وَإِنَّهُ لَيَسِيرٌ عَلَى مَنْ يَسَّرَهُ اللَّهُ عَلَيْهِ
تَعْبُدُ اللَّهَ وَلاَ تُشْرِكُ بِهِ شَيْئًا وَتُقِيمُ الصَّلاَةَ وَتُؤْتِي الزَّكَاةَ وَتَصُومُ رَمَضَانَ وَتَحُجُّ الْبَيْتَ " . ثُمَّ قَالَ " أَلاَ أَدُلُّكَ عَلَى أَبْوَابِ الْخَيْرِ الصَّوْمُ جُنَّةٌ وَالصَّدَقَةُ تُطْفِئُ الْخَطِيئَةَ كَمَا يُطْفِئُ الْمَاءُ النَّارَ وَصَلاَةُ الرَّجُلِ مِنْ جَوْفِ اللَّيْلِ " . قَالَ ثُمَّ تَلاََ: ( تَتَجَافَى جُنُوبُهُمْ عَنِ الْمَضَاجِعِ ) حَتَّى بَلَغَ: (يَعْمَلُونَ) ثُمَّ قَالَ " أَلاَ أُخْبِرُكَ بِرَأْسِ الأَمْرِ كُلِّهِ وَعَمُودِهِ وَذِرْوَةِ سَنَامِهِ " . قُلْتُ بَلَى يَا رَسُولَ اللَّهِ . قَالَ " رَأْسُ الأَمْرِ الإِسْلاَمُ وَعَمُودُهُ الصَّلاَةُ وَذِرْوَةُ سَنَامِهِ الْجِهَادُ " . ثُمَّ قَالَ " أَلاَ أُخْبِرُكَ بِمَلاَكِ ذَلِكَ كُلِّهِ " . قُلْتُ بَلَى يَا نَبِيَّ اللَّهِ قَالَ فَأَخَذَ بِلِسَانِهِ قَالَ " كُفَّ عَلَيْكَ هَذَا " . فَقُلْتُ يَا نَبِيَّ اللَّهِ وَإِنَّا لَمُؤَاخَذُونَ بِمَا نَتَكَلَّمُ بِهِ فَقَالَ " ثَكِلَتْكَ أُمُّكَ يَا مُعَاذُ وَهَلْ يَكُبُّ النَّاسَ فِي النَّارِ عَلَى وُجُوهِهِمْ أَوْ عَلَى مَنَاخِرِهِمْ إِلاَّ حَصَائِدُ أَلْسِنَتِهِمْ "
Mu'adh bin Yabal —que Al-lah esté complacido con él— narró:
«Estaba con el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— de viaje, y un día, al amanecer, mientras caminábamos cerca el uno del otro, le dije: "¡Oh, Mensajero de Al-lah!, indícame una obra que me haga entrar al paraíso y me aleje del infierno". Me respondió: "Me has preguntado sobre un gran asunto, pero que es fácil para quien Al-lah se lo facilita: Adora solo a Al-lah sin asociar nada con Él, establece la oración, paga el azaque, ayuna en ramadán y realiza la peregrinación a la Casa (la Ka'ba)". Luego añadió: "¿Quieres que te guíe hacia las puertas del bien? El ayuno, que es un escudo; la caridad, que apaga los pecados como el agua apaga el fuego, y la oración de una persona en el último tercio de la noche." Después recitó: {Esos que abandonan sus lechos} hasta llegar a {como recompensa por lo que hicieron} [Corán 32:16-17]. Luego dijo: "¿Quieres que te informe sobre la cabeza de todo el asunto, su pilar y su cúspide?". Dije: "¡Claro que sí, oh, Mensajero de Al-lah!". Respondió: "La cabeza del asunto es el islam, su pilar es la oración y su cúspide es la lucha en la causa de Al-lah". A continuación dijo: "¿Quieres que te diga qué sostiene todo esto?". Contesté: "¡Por supuesto, oh, Profeta de Al-lah!". Entonces, tomó su lengua y dijo: "Controla esto". Le pregunté: "¡Oh, Profeta de Al-lah!, ¿seremos responsables de lo que decimos?". Respondió: "¡Oh, Mu'adh, me sorprendes! ¿Acaso no es el fruto de la lengua lo que hace que las personas sean arrojadas al infierno de bruces o de narices?"».
Narrado por At-Tirmidhi (n.º 2616), Ibn Mayah (n.º 3973) y Ahmad (n.º 21008, 21014, 21051, 21054, 21087, 21116).