Narrador:Umar ibn al-Khattab
وعن خالد بن عمر العدوي قال: خطبنا عتبة بن غزوان، وكان أمير على البصرة، فحمد الله وأثنى عليه، ثم قال: أما بعد؛ فإن الدنيا قد آذنت بصرم، وولت حذاء، ولم يبق منها إلا صبابة كصبابة الإناء يتصابها صاحبها، وإنكم منتقلون منها إلى دار لا زوال لها، فانتقلوا بخير ما بحضرتكم، فإنه قد ذكر لنا أن الحجر يلقى من شفير جنهم فيهوي فيها سبعين عاماً، لا يدرك لها قعراً، والله لتملأن ...أفعجبتم!؟ ولقد ذكر لنا أن ما بين مصراعين من مصاريع الجنة مسيرة أربعين عاماً، وليأتين عليه يوم وهو كظيظ من الزحام، ولقد رأيتني سابع سبعة مع رسول الله، صلى الله عليه وسلم ما لنا طعام إلا ورق الشجر، حتى قرحت أشداقنا، فالتقطت بردة فشققتها بيني وبين سعد بن مالك، فاتزرت بنصفها، واتزر سعد بنصفها، فما أصبح اليوم منا أحد إلا أصبح أميراً على مصر من الأمصار، وإني أعوذ بالله أن أكون في نفسي عظيماً، وعند الله صغيراً. ((رواه مسلم)).
قوله: آذنت هو بمد الألف، أي: أعلمت. وقوله: بصرم : هو بضم الصاد، أي بانقطاعها وفنائها. وقوله وولت حذاء هو بحاء مهملة مفتوحة، ثم ذال معجمة مشددة، ثم ألف ممدودة، أي: سريعة. و الصبابة بضم الصاد المهملة: وهي البقية اليسيرة. وقوله: يتصابها هو بتشديد الباء قبل الهاء، أي: يجمعها. و الكظيظ : الكثير الممتليء. وقوله: قرحت هو بفتح القاف وكسر الراء، أي: صارت فيها قروح.
De Jalid Ibn Úmar Al Adawi que dijo:
“Nos habló en un jutba Utba Ibn Gazuan siendo emir de Basora y dando alabanzas a Allah, Altísimo sea, dijo: ‘Verdaderamente, esta vida ha anunciado su término y ha sucedido con rapidez. Pues no queda de ella sino un sorbo como el que queda en el recipiente de uno que lo vierte completamente. Y de esta vida seréis trasladados a otra que no cesará jamás. ¡Trasladaos pues, con los mejores propósitos y con la consecución de las mejores acciones!
Y se nos recordó que la piedra será arrojada desde el borde del Fuego infernal, descenderá durante setenta años sin tocar fondo. ¡Por Allah, que se llenará! ¿No os asombráis por eso?
También nos recordó el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, que la distancia entre dos hojas de las puertas del Jardín es de cuarenta años. Vendrá un día en el que se encontrará abarrotado por la muchedumbre.
Y me he visto a mí mismo como uno de los siete que estaban con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, sin otra comida que las hojas de un árbol, hasta el punto de herirnos las comisuras de los labios.
Tomé mi manto y lo partí entre Saad Ibn Málik y yo. Me hice con la mitad un ropaje y Saad se hizo otro con la otra mitad.
Y, a partir de hoy, no saldrá de entre nosotros nadie sin que se convierta en emir de un territorio de entre los territorios. Y me refugio en Allah de ser grande en mí mismo y pequeño ante Allah’.”
Lo relató Muslim.
Citado en Riyad as-Salihin (n.º 497).