Narró Aisha -Al-lah esté complacido con ella-: “Trencé las guirnaldas que iban a engalanar las ofrendas de sacrificio del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-. Luego, marqué las guirnaldas y el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-ah sean con él- se las colocó -o…
فَتَلْتُ قَلاَئِدَ هَدْىِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم ثُمَّ أَشْعَرَهَا وَقَلَّدَهَا ـ أَوْ قَلَّدْتُهَا ـ ثُمَّ بَعَثَ بِهَا إِلَى الْبَيْتِ، وَأَقَامَ بِالْمَدِينَةِ، فَمَا حَرُمَ عَلَيْهِ شَىْءٌ كَانَ لَهُ حِلٌّ.