Narrador:Aisha
حَدَّثَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ مَسْلَمَةَ، حَدَّثَنَا أَفْلَحُ بْنُ حُمَيْدٍ، عَنِ الْقَاسِمِ، عَنْ عَائِشَةَ ـ رضى الله عنها ـ قَالَتْ
فَتَلْتُ قَلاَئِدَ هَدْىِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم ثُمَّ أَشْعَرَهَا وَقَلَّدَهَا ـ أَوْ قَلَّدْتُهَا ـ ثُمَّ بَعَثَ بِهَا إِلَى الْبَيْتِ، وَأَقَامَ بِالْمَدِينَةِ، فَمَا حَرُمَ عَلَيْهِ شَىْءٌ كَانَ لَهُ حِلٌّ.
Narró Aisha -Al-lah esté complacido con ella-: “Trencé las guirnaldas que iban a engalanar las ofrendas de sacrificio del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-. Luego, marqué las guirnaldas y el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-ah sean con él- se las colocó -o se las coloqué- , y él las envió a la Casa de Al-lah. Y ya que permanecía en Medina, no seguía el mismo régimen de prohibiciones que los peregrinos, sino que practicaba todo lo que le era lícito”.
Narrado por Al-Bujari (n.º 1699, 1696), Muslim (n.º 1321e), Abu Dawud (n.º 1757), An-Nasa’i (n.º 2783) y Ahmad (n.º 23352).