Un hombre se quejó ante el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, de que creía tener ventosidades mientras rezaba. Él le dijo: “No abandones tu rezo, hasta que oigas algún ruido o huelas algún hedor”.
De Abdullah Ibn Zayd Ibn Asim Al-Mazani, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Un hombre se quejó ante el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, de que creía tener ventosidades mientras rezaba. Él le dijo: ‘No abandones tu rezo, hasta que oigas algún ruido o huelas algún hedor’”.
Narrado por Muslim (n.º 361), Al-Bujari (n.º 137, 177, 2056) y Abu Dawud (n.º 176).
Este hadiz, como dijo An-Nawawi, Al-lah lo cubra con su misericordia, forma parte de las normas generales del Islam y de los principios sobre los que se fundan muchas normas de importancia. Esto es, mantener la norma de los actos de los que estemos seguros y tengas certeza, evitando aplicar normas en base a dudas o suposiciones, por muy fuertes o débiles que sean esas suposiciones, y siempre que no alcancen el grado de la certeza, o el punto de sacar de toda duda. Los ejemplos en este sentido abundan, entre ellos este hadiz. Así que mientras el creyente tenga la certeza de que está aún en estado de pureza y le sobrevienen las dudas sobre si ha hecho alguna de sus necesidades fisiológicas (ventosidad, orina, etc.), lo que impera es mantenerse en estado de pureza. Esto es también válido para el caso opuesto: el fiel tenga la certeza de que ha hecho alguna de sus necesidades fisiológicas (ventosidad, orina, etc.) y le sobrevienen las dudas sobre si está en estado de pureza o no, lo que impera es mantenerse en estado de impureza. Esto también se aplica a la vestimenta y a los lugares de culto: lo que impera en ellos es el estado de pureza, siempre que no exista una certeza absoluta de que tengan alguna impureza. Lo mismo ocurre en el caso del número de postraciones (rakaas) que se hayan hecho durante el rezo: en el rezo de cuatro postraciones, quien esté seguro de ha realizado tres postraciones y dude en si ha hecho o no la cuarta, lo que impera es considerar que no la ha hecho y, por lo tanto, completar su rezo con una cuarta postración de la que esté completamente seguro. Por otro lado, esto se aplica también al repudio de la esposa: quien dude si ha repudiado su esposa o no, lo que impera es continuar con el matrimonio. Por lo tanto, numerosas son las cuestiones en las que se aplica este principio.
Explicación en árabe
هذا الحديث- كما ذكر النووي رحمه الله من قواعد الإسلام العامة وأصوله التي تبنى عليها الأحكام الكثيرة الجليلة، وهي أن الأصل بقاء الأشياء المتيقنة على حكمها، فلا يعدل عنها لمجرد الشكوك والظنون، سواء قويت الشكوك، أو ضعفت، مادامت لم تصل إلى درجة اليقين أو غلبة الظن، وأمثلة ذلك كثيرة لا تخفى، ومنها هذا الحديث، فما دام الإنسان متيقنا للطهارة، ثم شك في الحدث فالأصل بقاء طهارته، وبالعكس فمن تيقن الحدث، وشك في الطهارة فالأصل بقاء الحدث، ومن هذا الثياب والأمكنة، فالأصل فيها الطهارة، إلا بيقين نجاستها، ومن ذلك عدد الركعات في الصلاة، فمن تيقن أنه صلى ثلاثًا مثلًا، وشك في الرابعة، فالأصل عدمها، وعليه أن يصلي ركعة رابعة، ومن ذلك من شك في طلاق زوجته فالأصل بقاء النكاح، وهكذا من المسائل الكثيرة التي لا تخفى.
القاعدة العامة وهي: أنَّ" الأصل بقاء ما كان على ما كان"، بمعنى أن ما حكم بثبوته في الماضي يحكم بثبوته في الحاضر حتى يثبت خلافه.
مجرد الشك في الحدث لا يبطل الوضوء ولا الصلاة.
تحريم الخروج من الصلاة لغير سبب بيِّن.
الريح الخارجة من الدبر، بصوت أو بغير صوت، ناقضة للوضوء.
يراد من سماع الصوت ووجدان الريح في الحديث التيقن من الحدث.
من الأدب أن يتَجنَّب الألفاظ التي يستحيا من ذكرها.
«Si alguien siente algo en su vientre y duda si ha dejado salir algo (alguna ventosidad), no debe abandonar la mezquita hasta que oiga un sonido o perciba un olor».