Narrador:Umar ibn al-Khattab
حَدَّثَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ يُوسُفَ، أَخْبَرَنَا مَالِكُ بْنُ أَنَسٍ، عَنْ زَيْدِ بْنِ أَسْلَمَ، عَنْ أَبِيهِ، قَالَ سَمِعْتُ عُمَرَ ـ رضى الله عنه ـ يَقُولُ حَمَلْتُ عَلَى فَرَسٍ فِي سَبِيلِ اللَّهِ، فَأَضَاعَهُ الَّذِي كَانَ عِنْدَهُ، فَأَرَدْتُ أَنْ أَشْتَرِيَهُ، وَظَنَنْتُ أَنَّهُ يَبِيعُهُ بِرُخْصٍ، فَسَأَلْتُ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم فَقَالَ "
لاَ تَشْتَرِ وَلاَ تَعُدْ فِي صَدَقَتِكَ، وَإِنْ أَعْطَاكَهُ بِدِرْهَمٍ، فَإِنَّ الْعَائِدَ فِي صَدَقَتِهِ كَالْعَائِدِ فِي قَيْئِهِ "
De Úmar Ibn Al Jattab, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Doné un caballo para la causa de Al-lah, pero la persona que debía cuidar de él no lo hacía y el animal flaqueó. Entonces, quise comprárselo y pensé que lo vendería barato debido a su debilidad y enflaquecimiento. Le pregunté al Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, y me dijo: ‘No lo compres ni recuperes tu donación, aunque te lo vendiera por un solo dírham, ya que, verdaderamente, el que recupera donación es como el que vuelve a comer su propio vómito’”.
Narrado por Al-Bujari (n.º 1490, 2636).