¡Oh, creyentes! Cuando mujeres creyentes lleguen como emigrantes, comprueben su fe1. Dios conoce su fe. Si corroboran que son creyentes, entonces no las devuelvan a los que se negaron a creer2. Ellas no son lícitas para ellos ni ellos lo son para ellas. Devuelvan a sus exmaridos la dote que ellos les hayan dado, y sepan que no hay nada reprochable en que los creyentes se casen con ellas, siempre que les concedan la dote correspondiente. No deben ustedes, por su parte, retener a las mujeres que se niegan a creer3, pero pueden exigir que se les devuelva lo que hayan dado como dote, como ellos4 también tienen derecho a exigirla. Esa es la ley de Dios que prescribió para ustedes. Dios es Sapiente, Sabio.
Notas
[1] Para constatar que han emigrado sinceramente por la causa de Dios y Su Mensajero.
[2] Si la mujer emigra a tierras musulmanas porque su esposo o familia no le permiten vivir libremente su religión, los musulmanes deben obligatoriamente ofrecerle asilo y no permitir que vuelva a sufrir maltrato ni persecución a causa de sus creencias.
[3] Si un hombre acepta el Islam y su esposa no quiere ingresar en la fe, y desea irse donde su familia o romper el matrimonio, el hombre musulmán no tiene derecho alguno a retenerla, pero puede solicitar que le devuelvan, en compensación, lo que invirtió en la dote.
[4] Los no musulmanes.
El versículo 10 de la sura Al-Mumtahana (60:10), sura medinense, se encuentra en el yuz 28, en la página 550 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
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Tafsir del versículo 10
Al-Mujtasar
¡Ustedes que tienen fe en Al-lah y que actúan conforme a lo que Él les ha ordenado!, cuando mujeres creyentes lleguen ante ustedes como emigrantes de la tierra de la incredulidad a la tierra del Islam, póngalas a prueba con respecto a la sinceridad de su fe. Al-lah sabe bien acerca de su fe, nada de lo que hay en sus corazones está oculto de Él. Si tras la prueba se aseguran de que son creyentes y que su sinceridad es evidente ante ustedes, no las regresen a sus maridos incrédulos. No es lícito que las mujeres creyentes contraigan matrimonio con los incrédulos. Devuelvan a sus maridos la dote que ellos pagaron. No pecan, creyentes, si se casan con ellas después de que su período de espera haya terminado y si les pagan su dote. El hombre cuya esposa desea apartarse del Islam no debe retenerla, porque su matrimonio queda disuelto por su incredulidad. Tienen derecho a pedir a los incrédulos la dote que ustedes pagaron por sus esposas que renegaron, así como ellos tienen derecho a pedirles la dote de sus esposas que aceptaron el Islam. Lo que se ha mencionado acerca de la devolución de la dote es el juicio de Al-lah. Él juzga entre ustedes como Él quiere. Al-lah conoce los estados y las acciones de Sus siervos. Nada de eso se oculta de Él. Él es Sabio en lo que ordena para Sus siervos.
Se refieren a las aleyas 6 a 11 de la sura Al-Mumtahana (página 550 del mushaf).
1. Un musulmán debe pedirle a Al-lah la firmeza, porque los corazones están entre los dedos del Misericordioso y Él los mueve como Él desea, de modo que Él los hace pasar de la incredulidad a la fe y de la enemistad al amor.
2. La ley establece diferencias entre los incrédulos que están en guerra y los que están en paz con los musulmanes.
3. Está prohibido para el hombre musulmán casarse con una mujer incrédula, fuera de la gente del libro. Está prohibido que una mujer musulmana se case con un hombre incrédulo.
Otras traducciones del versículo 10
¡Oh, creyentes!, cuando os lleguen las mujeres creyentes (de La Meca) con la intención de emigrar hacia vosotros (después del tratado de Hudaibiyah), comprobad su fe (para aseguraros de que emigran por la religión)1036. Al-lah es Quien mejor conoce su fe. Si tenéis la certeza de que son verdaderas creyentes (tras haberlo ellas jurado), no las devolváis a sus esposos idólatras(de La Meca). Ellas no son lícitas para ellos ni ellos son lícitos para ellas. Y entregad a los esposos idólatras(de las mujeres que han aceptado el islam) los bienes equivalentes al maher1037 que ellos les ofrecieron cuando las desposaron. No incurrís en pecado si os casáis luego con ellas, siempre y cuando les ofrezcáisunos bienes como maher. Y no mantengáis los lazos matrimoniales con las mujeres que rechazan la verdady pedid a los idólatras los bienes que les ofrecisteis a estas cuando las desposasteis, y que ellos pidan lo que entregaron a sus esposas cuando las desposaron. Esto es lo que Al-lah dictamina, y así juzga entre vosotros. Y Al-lah es Omnisciente y Sabio.
Notas
[1036] Una de las condiciones del Tratado de Hudaibiyah era que cualquier persona que dejase La Meca para unirse a los creyentes de Medina debía ser devuelto a La Meca, aunque hubiese aceptado el islam. Al-lah reveló esta aleya para que los creyentes no devolvieran a las mujeres que habían aceptado la fe a sus familias idólatras por las razones que explica la aleya, constituyendo este punto una excepción del Tratado.
[1037] Ver la nota de la aleya 229 de la sura 2.
¡Oh, creyentes!, cuando les lleguen las mujeres creyentes (de La Meca) con la intención de emigrar hacia ustedes (después del tratado de Hudaibiyah), comprueben su fe (para asegurarse de que emigran por la religión)1036. Al-lah es Quien mejor conoce su fe. Si tienen la certeza de que son verdaderas creyentes (tras haberlo ellas jurado), no las devuelvan a sus esposos idólatras (de La Meca). Ellas no son lícitas para ellos ni ellos son lícitos para ellas. Y entreguen a los esposos idólatras (de las mujeres que han aceptado el Islam) los bienes equivalentes al maher1037 que ellos les ofrecieron cuando las desposaron. No incurren en pecado si se casan luego con ellas, siempre y cuando les ofrezcan unos bienes como maher. Y no mantengan los lazos matrimoniales con las mujeres que rechazan la verdad y pidan a los idólatras los bienes que les ofrecieron a estas cuando las desposaron, y que ellos pidan lo que entregaron a sus esposas cuando las desposaron. Esto es lo que Al-lah dictamina, y así juzga entre ustedes. Y Al-lah es Omnisciente y Sabio.
Notas
[1036] Una de las condiciones del Tratado de Hudaibiyah era que cualquier persona que dejase La Meca para unirse a los creyentes de Medina debía ser devuelto a La Meca, aunque hubiese aceptado el Islam. Al-lah reveló esta aleya para que los creyentes no devolvieran a las mujeres que habían aceptado la fe a sus familias idólatras por las razones que explica la aleya, constituyendo este punto una excepción del Tratado.
[1037] Ver la nota de la aleya 229 de la sura 2.
¡Creyentes! Cuando vengan a vosotros mujeres creyentes que hayan emigrado, ¡examinadlas! Alá conoce bien su fe. Si comprobáis que de verdad son creyentes, no las devolváis a los infieles: ni ellas son lícitas para ellos ni ellos lo son para ellas. ¡Reembolsadles lo que hayan gastado! No tenéis nada que reprocharos si os casáis con ellas, con tal que les entreguéis su dote. Pero no retengáis a las infieles. Pedid lo que hayáis gastado, y que ellos también pidan lo que hayan gastado. Ésa es la decisión de Alá. Él decide entre vosotros. Alá es omnisciente, sabio.
Las raíces de las palabras del versículo 10
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
¡Oh, creyentes! No tomen a los judíos ni a los cristianos por aliados, porque ellos son aliados entre sí. Quien les dé lealtad se convierte en uno de ellos. Dios no guía a un pueblo opresor.
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
¡Oh, creyentes! Cuando se enfrenten a un ejército [de incrédulos] manténganse firmes y recuerden permanentemente a Dios, que así alcanzarán el triunfo.