Ningún profeta aprobó la asociación (shirk), como recuerdan estos versículos con el ejemplo de Abraham, que no fue de los asociadores. La prohíben, la califican de pecado, extravío e injusticia, y muestran que la razón y la lógica obligan a rechazarla, con ejemplos tomados de la vida de las personas. Anuncian además la desdicha de los asociadores.
Versículos reunidos a partir de un índice temático del Corán, en el orden del Mushaf; cada versículo se cita completo.
Dios no perdona la idolatría, pero perdona, fuera de ello, a quien Le place. Quien atribuya actos de adoración a otros además de Dios se habrá desviado profundamente [del camino de los Profetas].
Sean monoteístas puros creyentes en Dios, y no sean [jamás] idólatras. Quien asocia divinidades a Dios [en la adoración] es como quien cae del cielo y [luego de estrellarse contra la tierra] las aves de rapiña lo devoran o un viento lo arrastra a un lugar lejano.
[Recuerda] cuando Luqmán exhortó a su hijo diciéndole: “¡Oh, hijito! No dediques actos de adoración a otro que Dios, pues la idolatría es una gran injusticia”.
Versículos reunidos a partir de un índice temático del Corán elaborado por personas; la presentación resume sus subtemas. Para una opinión jurídica, consulte a un sabio.