وَإِذَا تُتْلَىٰ عَلَيْهِمْ ءَايَٰتُنَا قَالُوا۟ قَدْ سَمِعْنَا لَوْ نَشَآءُ لَقُلْنَا مِثْلَ هَٰذَآ إِنْ هَٰذَآ إِلَّآ أَسَٰطِيرُ ٱلْأَوَّلِينَ ٣١
Cuando se les recitan Mis versículos, dicen [los que se niegan a creer]: “Oímos, pero si quisiéramos podríamos decir palabras similares. Son fábulas de nuestros ancestros”.
وَإِذَا تُتْلَىٰ عَلَيْهِمْ ءَايَاتُنَا بَيِّنَٰتٍ قَالَ ٱلَّذِينَ لَا يَرْجُونَ لِقَآءَنَا ٱئْتِ بِقُرْءَانٍ غَيْرِ هَٰذَآ أَوْ بَدِّلْهُ قُلْ مَا يَكُونُ لِىٓ أَنْ أُبَدِّلَهُۥ مِن تِلْقَآئِ نَفْسِىٓ إِنْ أَتَّبِعُ إِلَّا مَا يُوحَىٰٓ إِلَىَّ إِنِّىٓ أَخَافُ إِنْ عَصَيْتُ رَبِّى عَذَابَ يَوْمٍ عَظِيمٍ ١٥
Cuando se les recitan Mis versículos, quienes no esperan comparecer ante Mí dicen: “Tráenos otro Corán distinto o modifícalo”. Respóndeles: “No me es permitido modificarlo, solo sigo lo que me ha sido revelado. Temo que si desobedezco a mi Señor me azote el castigo de un día terrible”.
وَإِذَا قَرَأْتَ ٱلْقُرْءَانَ جَعَلْنَا بَيْنَكَ وَبَيْنَ ٱلَّذِينَ لَا يُؤْمِنُونَ بِٱلْـَٔاخِرَةِ حِجَابًا مَّسْتُورًا ٤٥
Cuando recitas el Corán ponemos un velo imperceptible entre tú y quienes no creen en la otra vida.
وَإِذَا تُتْلَىٰ عَلَيْهِمْ ءَايَٰتُنَا بَيِّنَٰتٍ تَعْرِفُ فِى وُجُوهِ ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ ٱلْمُنكَرَ يَكَادُونَ يَسْطُونَ بِٱلَّذِينَ يَتْلُونَ عَلَيْهِمْ ءَايَٰتِنَا قُلْ أَفَأُنَبِّئُكُم بِشَرٍّ مِّن ذَٰلِكُمُ ٱلنَّارُ وَعَدَهَا ٱللَّهُ ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ وَبِئْسَ ٱلْمَصِيرُ ٧٢
Cuando se les recitan Mis claros versículos, ves el disgusto en los rostros de los que se niegan a creer; poco les falta para lanzarse [con la intención de matarlos] sobre quienes los recitan. Diles [¡Oh, Mujámmad!]: “¿Quieren saber de algo peor [que su repudio por el Corán]? Es el castigo del Infierno con el que Dios ha advertido a los que se niegan a creer. ¡Qué pésimo destino!”
وَإِذَا تُتْلَىٰ عَلَيْهِ ءَايَٰتُنَا وَلَّىٰ مُسْتَكْبِرًا كَأَن لَّمْ يَسْمَعْهَا كَأَنَّ فِىٓ أُذُنَيْهِ وَقْرًا فَبَشِّرْهُ بِعَذَابٍ أَلِيمٍ ٧
Cuando se les recitan Mis versículos les dan la espalda con soberbia, como si fueran sordos y no las hubieran oído. Anúnciales [¡Oh, Mujámmad!] un castigo doloroso.
وَإِذَا تُتْلَىٰ عَلَيْهِمْ ءَايَٰتُنَا بَيِّنَٰتٍ قَالُوا۟ مَا هَٰذَآ إِلَّا رَجُلٌ يُرِيدُ أَن يَصُدَّكُمْ عَمَّا كَانَ يَعْبُدُ ءَابَآؤُكُمْ وَقَالُوا۟ مَا هَٰذَآ إِلَّآ إِفْكٌ مُّفْتَرًى وَقَالَ ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ لِلْحَقِّ لَمَّا جَآءَهُمْ إِنْ هَٰذَآ إِلَّا سِحْرٌ مُّبِينٌ ٤٣
Cuando se les recitan Mis versículos evidentes [a los idólatras], dicen: “Este [el Profeta Mujámmad] no es sino un hombre que pretende apartarlos de lo que sus padres adoraban”. Y dicen: “Este Corán no es más que una mentira inventada”. Y dijeron los que se negaron a creer cuando les llegó la verdad: “No es más que evidente hechicería”.