Enviado al pueblo de Madyan, Shuʿayb lo llamó a adorar a Allah, a no mermar la medida y el peso y a no sembrar la corrupción en la tierra. Los versículos refieren las amenazas de los notables soberbios contra él y quienes habían creído con él, su negativa a volver a la falsedad y, después, el final de quienes lo desmintieron.
Versículos reunidos a partir de un índice temático del Corán, en el orden del Mushaf; cada versículo se cita completo.
A Madián le envié [como Profeta] a su hermano Jetró, quien les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él. Les ha llegado un milagro de su Señor [que corrobora mi profecía]. Midan y pesen con equidad, no se apropien de los bienes del prójimo, y no siembren mal en la Tierra, corrompiéndola luego de haberse establecido la justicia. Esto es mejor para ustedes, si es que son creyentes.
No embosquen en los caminos a los creyentes para intimidarlos y apartarlos del sendero de Dios con el fin de desviarlos. Recuerden que ustedes eran pocos y Él los multiplicó. Observen cuál fue el destino de los que sembraron la corrupción”.
[Jetró dijo:] “Entre ustedes hay quienes creen en el Mensaje con el que fui enviado y quienes no, tengan paciencia hasta que Dios juzgue entre ustedes; y sepan que Él es el mejor de los jueces”.
Al pueblo de Madián le envié [como Profeta] a su hermano Jetró, quien les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él, y no mermen en la medida ni el peso. Los veo hoy en la prosperidad, pero temo que los azote el castigo de un día ineludible.
Versículos reunidos a partir de un índice temático del Corán elaborado por personas; la presentación resume sus subtemas. Para una opinión jurídica, consulte a un sabio.