قَالَ رَبِّ ٱلسِّجْنُ أَحَبُّ إِلَىَّ مِمَّا يَدْعُونَنِىٓ إِلَيْهِ وَإِلَّا تَصْرِفْ عَنِّى كَيْدَهُنَّ أَصْبُ إِلَيْهِنَّ وَأَكُن مِّنَ ٱلْجَٰهِلِينَ ٣٣
Dijo [José]: “¡Señor mío! Prefiero la cárcel a caer en lo que éstas mujeres me proponen; pero si no apartas de mí su acoso, cederé a sus encantos y cometeré una estupidez”.