وَقُلْنَا يَٰٓـَٔادَمُ ٱسْكُنْ أَنتَ وَزَوْجُكَ ٱلْجَنَّةَ وَكُلَا مِنْهَا رَغَدًا حَيْثُ شِئْتُمَا وَلَا تَقْرَبَا هَٰذِهِ ٱلشَّجَرَةَ فَتَكُونَا مِنَ ٱلظَّٰلِمِينَ ٣٥
Dije: “¡Oh, Adán! Habita con tu esposa el Paraíso, y coman de su abundancia cuanto deseen, pero no se acerquen a este árbol, porque si lo hacen se convertirán ambos en transgresores”.