قَالَ ٱلْمَلَأُ ٱلَّذِينَ ٱسْتَكْبَرُوا۟ مِن قَوْمِهِۦ لَنُخْرِجَنَّكَ يَٰشُعَيْبُ وَٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ مَعَكَ مِن قَرْيَتِنَآ أَوْ لَتَعُودُنَّ فِى مِلَّتِنَا قَالَ أَوَلَوْ كُنَّا كَٰرِهِينَ ٨٨
Dijeron los nobles de su pueblo con soberbia: “Te expulsaremos de nuestra ciudad, a ti, ¡Oh, Jetró!, y también a los creyentes, a menos que vuelvan a nuestra religión”. [Jetró] replicó: “¿Aunque sea en contra de nuestra voluntad?