Dijeron [los incrédulos]: “Tenemos un mal presagio con ustedes, y si no desisten [de condenar la idolatría] los lapidaremos y los torturaremos para causarles mucho dolor”.
El versículo 18 de la sura Ya-Sin (36:18), sura mecana, se encuentra en el yuz 22, en la página 441 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 71 recitadores.
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Tafsir del versículo 18
Al-Mujtasar
Los habitantes de la ciudad les dijeron a los mensajeros: “Observamos un mal presagio en ustedes. Si no dejan de convocarnos al monoteísmo, los castigaremos con lapidación hasta la muerte y recibirán un castigo doloroso de nuestra parte”.
Se refieren a las aleyas 13 a 27 de la sura Ya-Sin (página 441 del mushaf).
1. La importancia de los relatos para exhortar al camino de Al-lah.
2. Creer en los presagios y supersticiones es un acto de incredulidad.
3. Es obligatorio desear el bien y aconsejar a la gente.
4. Amar lo bueno y el bienestar de las personas es un atributo de la gente de fe.
Otras traducciones del versículo 18
(Los habitantes del lugar) les respondieron: «Vemos en vosotros un mal augurio, y si no desistís (de exhortarnos), os lapidaremos y recibiréis de nuestra parte un doloroso castigo».
(Los habitantes del lugar) les respondieron: “Vemos en ustedes un mal augurio, y si no desisten (de exhortarnos), los lapidaremos y recibirán de nuestra parte un doloroso castigo”.
Dijeron: «No presagiamos de vosotros nada bueno. Si no desistís hemos de lapidaros y haceros sufrir un castigo doloroso».
Aleyas relacionadas con la aleya 18
Citadas por Ibn Kazir en su explicación de esta aleya
Los Mensajeros se presentaban ante ellos con las evidencias, pero de cían: “¿Acaso un mortal [igual que nosotros] nos ha de guiar?” Y así se negaron a creer, y se apartaron [de la Verdad]. Pero Dios no necesita de ellos, Él es Autosuficiente, Loable.
Sus Mensajeros les respondieron: “¿Acaso tienen dudas acerca de Dios, Creador de los cielos y de la Tierra? Él los convoca [a que Lo adoren] para que así les sean perdonados sus pecados y se les permita vivir hasta el plazo que se les ha prefijado”. Dijeron: “Son seres humanos igual que nosotros y solo quieren apartarnos de lo que adoraron nuestros padres; presenten una evidencia clara [de que son Mensajeros de Dios]”.
Lo que impidió que creyera la gente cuando se les presentaron los Mensajeros con la guía fue la misma retórica: [Decían] “¿No encontró Dios nada mejor que enviar a un ser humano como Mensajero?”