El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— aclara que no hay un acto de adoración mejor para Al-lah que la súplica, porque implica el reconocimiento de la autosuficiencia de Al-lah —alabado y exaltado sea— y de la incapacidad del siervo, quien Lo necesita para todo.
Enseñanzas
La virtud de la súplica, y que quien suplica a Al-lah lo está exaltando y afirmando que Él no está necesitado de nada —alabado sea—, pues no se le suplica al pobre; y que es Oyente, pues no se le suplica al sordo; y que es Generoso, pues no se le suplica al avaro; y que es Misericordioso, pues no se le suplica al duro de corazón; y que es Poderoso, pues no se le suplica al impotente; y que es Cercano, pues quien está lejos no oye; y otros atributos que expresan la magnificencia y belleza de Al-lah, alabado y exaltado sea.
Explicación en árabe
بَيَّنَ النبيُّ صلى الله عليه وسلم أنه لا شيء في العبادات أفضل عند الله تعالى من الدعاء؛ لأن فيه الاعترافَ بغنى الله سبحانه وتعالى، والاعتراف بعَجْز العبد وافتقاره إليه.
فضل الدعاء وأن من دعا الله فهو مُعظِّم له، ومقر له بأنه غني سبحانه فالفقير لا يُدعا، وأنه سميع فالأَصمُّ لا يُدعا، وأنه كريم فالبخيل لا يدعا، وأنه رحيم فالقاسي لا يدعا، وأنه قادر فالعاجز لا يدعا، وأنه قريب فالبعيد لا يَسمع، وغير ذلك من صفات الجلال والجمال لله سبحانه وتعالى.