عن أبي عمرو، جرير بن عبد الله، رضي الله عنه ، قال: كنا في صدر النهار عند رسول الله، صلى الله عليه وسلم، فجاءه قوم عراة مجتابي النمار، أو العباء، متقلدي السيوف، عامتهم من مضر، بل كلهم من مضر؛ فتمعر وجه رسول الله، صلى الله عليه وسلم، لما رأى بهم من الفاقة؛ فدخل ثم خرج، فأمر بلالاً فأذن وأقام، فصلى ثم خطب؛ فقال: {يا أيها الناس اتقوا ربكم الذي خلقكم من نفس واحدة} إلى آخر الآية: {إن الله كان عليكم رقيبا}، والآية الأخرى التي في آخر الحشر: {يا أيها الذين آمنوا اتقوا الله ولتنظر نفس ما قدمت لغد} تصدق رجل من ديناره من درهمه من ثوبه من صاع بره من صاع تمره _حتى قال _ ولو بشق تمرة ,فجاء رجل من الأنصار بصرة كادت كفه تعجز عنها، بل قد عجزت، ثم تتابع الناس حتى رأيت كومين من طعام وثياب، حتى رأيت وجه رسول الله، صلى الله عليه وسلم، يتهلل كأنه مذهبة، فقال رسول الله، صلى الله عليه وسلم،
" من سن في الإسلام سنة حسنة فله أجرها، وأجر من عمل بها من بعده من غير أن يقنص من أجورهم شيء، ومن سن في الإسلام سنة سيئة كان عليه وزرها ووزر من عمل بها من بعده من غير أن ينقص من أوزارهم شيء"
De Abu Amar Yarir Ibn Abdallah, Allah esté complacido con él, que dijo:
“Estábamos al comienzo del día con el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, cuando vino a él una gente casi desnuda y harapienta, con sus espadas al cuello. La mayoría de ellos o todos ellos eran de la tribu de Mudar.
Así que cambió el rostro del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, por la pobreza que vio en ellos.
Entró en su casa y salió para ordenar a Bilal que llamara a la oración. Y después de rezar habló a la gente diciendo: ‘¡Oh hombres! Temed a vuestro Señor, que os ha creado a todos de un mismo ser y de él creó a su pareja, para que de ellos dos se multiplicaran muchos hombres y mujeres. ¡Temed a Allah, Aquel por el que pedís y guardaos de romper los lazos consanguíneos! Y Allah observa lo que hacéis’. (Y recitó esa aleya).
Después recitó la otra aleya al final de la azora ‘La Reunión’:
‘¡Oh creyentes! Temed a Allah y que cada uno vea lo que aporta para el día del Juicio. ¡Qué dé sádaqa el hombre de sus dinares, o de sus dirhams, o de su vestido o trigo o dátiles’. Hasta decir: ‘¡Y aunque sea medio dátil!’
Y vino un hombre de los auxiliares de Medina con un paquete lleno de dinero que casi no podía con él. Después lo siguió la gente hasta que vi dos montones de comida y ropa. Y entonces vi relucir de alegría el rostro del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz, de forma pura y brillante.
Pues dijo: ‘Para quien establece una buena costumbre en el Islam, la recompensa de su acción y de la de quien sigue su ejemplo, sin que disminuya en nada la recompensa de los que la siguieron. Y sobre quien establece una mala costumbre en el Islam, cae su peso y el de los que la siguieron sin que disminuya nada el de ellos.”
Lo relató Muslim.
Narrado por Muslim (n.º 1017a, 1017e), An-Nasa’i (n.º 2554), Ibn Mayah (n.º 203), Ahmad (n.º 18367, 18381, 18387, 18404, 18406) y Ad-Darimi (n.º 511, 513). Citado en Riyad as-Salihin (n.º 171).