العاشر: عنه أن رسول الله صلى الله عليه وسلم قال: " بينما رجل يمشى بطريق اشتد عليه العطش، فوجد بئراً فنزل فيها فشرب، ثم خرج فإذا كلب يلهث يأكل الثرى من العطش، فقال الرجل: لقد بلغ هذا الكلب من العطش مثل الذي كان قد بلغ منى، فنزل البئر فملأ خفه ماء ثم أمسكه بفيه، حتى رقي فسقى الكلب، فشكر الله له فغفر له" قالوا : يارسول الله إن لنا في البهائم أجراً؟ فقال: في كل كبدٍ رطبة أجر" ((متفق عليه)).
De Abu Huraira, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz:
“Un hombre caminaba sediento y encontró un pozo, al cual bajó y bebió. Después salió y vio un perro jadeando y queriendo lamer la arena de la sed que tenía.
Se dijo el hombre: ‘Este perro ha llegado a un grado de sed como el que yo tenía.’
Así pues, bajó al pozo, llenó su bota de agua y agarrándola con la boca pudo subir y salir del pozo para dar de beber al perro. Y de esa forma el hombre obtuvo el agradecimiento y el perdón de Allah.
Dijeron: ‘¡Oh Mensajero de Allah! ¿Hay verdaderamente en los animales recompensa para nosotros?’
Y dijo: ‘En cada ser vivo hay recompensa’.”
Lo relataron Al Bujari y Muslim.
Y en otro relato de Al Bujari:
“Dio gracias a Allah y Él le perdonó y le hizo entrar en el Jardín.” Y en otro relato de ambos:
“Un perro daba vueltas alrededor de un pozo y casi se muere de sed. Entonces, lo vio una mujer adúltera de la tribu de Israel y se quitó su botín para coger agua y darle de beber. Por ese hecho fue perdonada.”
Narrado por Al-Bujari (n.º 2363, 2466, 6009), Muslim (n.º 2244), Abu Dawud (n.º 2550), Malik (n.º 1696) y Ahmad (n.º 8519, 10281). Citado en Riyad as-Salihin (n.º 126).