Que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, entró el día de la conquista de La Meca portando un turbante negro.
De Yabir, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, entró el día de la conquista de La Meca portando un turbante negro”. De Abu Saíd Amru Ibn Huraiz, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Como si viera al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga…
كَأَنِّي أَنْظُرُ إِلَى رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم عَلَى الْمِنْبَرِ وَعَلَيْهِ عِمَامَةٌ سَوْدَاءُ قَدْ أَرْخَى طَرَفَيْهَا بَيْنَ كَتِفَيْهِ .