Narrador:Umm Atiyya
حَدَّثَنِي أَبُو الرَّبِيعِ الزَّهْرَانِيُّ، حَدَّثَنَا حَمَّادٌ، حَدَّثَنَا أَيُّوبُ، عَنْ مُحَمَّدٍ، عَنْ أُمِّ عَطِيَّةَ، قَالَتْ
أَمَرَنَا - تَعْنِي النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم - أَنْ نُخْرِجَ فِي الْعِيدَيْنِ الْعَوَاتِقَ وَذَوَاتِ الْخُدُورِ وَأَمَرَ الْحُيَّضَ أَنْ يَعْتَزِلْنَ مُصَلَّى الْمُسْلِمِينَ .
De Um Attiya Nusaiba Al-Ansariya, Al-lah esté complacido con ella, que dijo: “El Mensajero de Al-lah nos ha ordenado salir en las dos festividades del Islam (Fiesta del fin del ayuno y Fiesta del sacrificio), incluidas las jóvenes púberes y las niñas; y le ordenó a las mujeres menstruantes que eviten las zonas de rezo de los musulmanes”. En otra narración: “Se nos ordenaba salir afuera en la festividad para así sacar a la joven virgen de su aislamiento, e incluso se le ordenó salir también a las mujeres menstruantes. De modo, que decían lo mismo que los hombres. Cuando ellos decían Al-lahu Akbar, ellas lo decían igual; y cuando imploraban ellos, ellas imploraban igual. Así podían obtener parte de la baraca de ese día y de su purificación”.
Narrado por Muslim (n.º 890a).