Narrador:Aisha
حَدَّثَنَا عَبْدُ بْنُ حُمَيْدٍ، أَخْبَرَنَا عَبْدُ الرَّزَّاقِ، أَخْبَرَنَا مَعْمَرٌ، عَنْ عَاصِمٍ، عَنْ مُعَاذَةَ، قَالَتْ سَأَلْتُ عَائِشَةَ فَقُلْتُ مَا بَالُ الْحَائِضِ تَقْضِي الصَّوْمَ وَلاَ تَقْضِي الصَّلاَةَ فَقَالَتْ أَحَرُورِيَّةٌ أَنْتِ قُلْتُ لَسْتُ بِحَرُورِيَّةٍ وَلَكِنِّي أَسْأَلُ . قَالَتْ كَانَ
يُصِيبُنَا ذَلِكَ فَنُؤْمَرُ بِقَضَاءِ الصَّوْمِ وَلاَ نُؤْمَرُ بِقَضَاءِ الصَّلاَةِ .
Narró Mu’adha: “Le pregunté a Aisha -Al-lah esté complacido con ella- ¿Por qué la mujer menstruante debe recuperar los días de ayuno que no haya realizado, y no recupera las oraciones no realizadas durante su período menstrual? Me dijo: “¿Acaso perteneces a la secta de los haruríes (según la escuela haruriah, se debe recuperar las oraciones no realizadas durante el periodo menstrual)” Le dije: “No, no soy haruríah, solo pregunto para saber”. Me dijo: “A las mujeres nos llegaba el período menstrual, y se nos ordenó recuperar los días de ayuno y no recuperar las oraciones””.
Narrado por Muslim (n.º 335c).