Narrador:Aisha
وَحَدَّثَنَاهُ أَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، وَزُهَيْرُ بْنُ حَرْبٍ، قَالاَ حَدَّثَنَا جَرِيرٌ، عَنْ مَنْصُورٍ، عَنْ أَبِي الضُّحَى، عَنْ مَسْرُوقٍ، عَنْ عَائِشَةَ، قَالَتْ كَانَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم إِذَا أَتَى الْمَرِيضَ يَدْعُو لَهُ قَالَ "
أَذْهِبِ الْبَاسَ رَبَّ النَّاسِ وَاشْفِ أَنْتَ الشَّافِي لاَ شِفَاءَ إِلاَّ شِفَاؤُكَ شِفَاءً لاَ يُغَادِرُ سَقَمًا "
Narró Aisha -Al-lah esté complacido de ella- que el Mensajero -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- cuando visitaba alguno de sus familiares enfermos les pasaba la mano derecho mientras decía: “Oh Al-lah, Señor de la humanidad, Quítale el sufrimiento (al enfermo) y cúralo, porque Tú eres el que todo lo cura, una curación que no deja ningún rastro de la enfermedad”.
Narrado por Muslim (n.º 2191d, 2191a, 2191b, 2191c, 2191f), Al-Bujari (n.º 5675, 5743, 5744, 5750), Ibn Mayah (n.º 1619, 3520) y Ahmad (n.º 23046, 23052, 23101, 23632, 23694, 23811, 23846, 23852).