Narrador:Abu Huraira
حَدَّثَنِي زُهَيْرُ بْنُ حَرْبٍ، حَدَّثَنَا جَرِيرٌ، عَنْ سُهَيْلٍ، عَنْ أَبِيهِ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم "
صِنْفَانِ مِنْ أَهْلِ النَّارِ لَمْ أَرَهُمَا قَوْمٌ مَعَهُمْ سِيَاطٌ كَأَذْنَابِ الْبَقَرِ يَضْرِبُونَ بِهَا النَّاسَ وَنِسَاءٌ كَاسِيَاتٌ عَارِيَاتٌ مُمِيلاَتٌ مَائِلاَتٌ رُءُوسُهُنَّ كَأَسْنِمَةِ الْبُخْتِ الْمَائِلَةِ لاَ يَدْخُلْنَ الْجَنَّةَ وَلاَ يَجِدْنَ رِيحَهَا وَإِنَّ رِيحَهَا لَيُوجَدُ مِنْ مَسِيرَةِ كَذَا وَكَذَا "
De Abu Huraira —que Al-lah esté complacido con él—, quien narró que el Mensajero de Al-lah — la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo:
«Hay dos tipos de habitantes del fuego que no he llegado a ver: gentes que llevan látigos como las colas de las vacas con los que pegan a las personas y mujeres desnudas, a pesar de ir vestidas, que están inclinadas al mal y hacen que los demás se inclinen a él. Sus cabezas se asemejan a las jorobas ladeadas de los camellos. Estas mujeres no entrarán en el paraíso ni percibirán su fragancia, y esta puede percibirse a una distancia de tal y tal».
Narrado por Muslim (n.º 2128, 2128b), Malik (n.º 1661) y Ahmad (n.º 8311, 9303).