Narrador:Uqba ibn al-Harith
حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ عُبَيْدٍ، قَالَ حَدَّثَنَا عِيسَى بْنُ يُونُسَ، عَنْ عُمَرَ بْنِ سَعِيدٍ، قَالَ أَخْبَرَنِي ابْنُ أَبِي مُلَيْكَةَ، عَنْ عُقْبَةَ، قَالَ صَلَّيْتُ وَرَاءَ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم بِالْمَدِينَةِ الْعَصْرَ فَسَلَّمَ ثُمَّ قَامَ مُسْرِعًا، فَتَخَطَّى رِقَابَ النَّاسِ إِلَى بَعْضِ حُجَرِ نِسَائِهِ، فَفَزِعَ النَّاسُ مِنْ سُرْعَتِهِ فَخَرَجَ عَلَيْهِمْ، فَرَأَى أَنَّهُمْ عَجِبُوا مِنْ سُرْعَتِهِ فَقَالَ "
ذَكَرْتُ شَيْئًا مِنْ تِبْرٍ عِنْدَنَا فَكَرِهْتُ أَنْ يَحْبِسَنِي، فَأَمَرْتُ بِقِسْمَتِهِ "
De Uqba Ibn Al Hariz, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Hice la oración de la tarde detrás del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, en Medina y cuando concluyó con el saludo, se levantó rápidamente, cruzando por entre las filas de los orantes, con el fin de ir a la casa de alguna de sus esposas. La gente se asustó al ver que salió con tanta prisa. Al ver que se habían asustado de sus prisas, les dijo: ‘Recordé que teníamos algo de oro puro para repartir y temí que me desconcentrara el estar pensando en ello, así que me apresuré a repartirlo enseguida’”. En otro relato, que dijo: “Había dejado en casa algo de oro puro para repartir como caridad y temí que me alcanzara la noche sin haberlo repartido”.
Narrado por Al-Bujari (n.º 851) y An-Nasa’i (n.º 1365).