Narrador:Abdullah ibn Mas‘ud
حَدَّثَنَا عُثْمَانُ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، قَالَ حَدَّثَنَا جَرِيرٌ، عَنْ مَنْصُورٍ، عَنْ أَبِي وَائِلٍ، قَالَ كَانَ عَبْدُ اللَّهِ يُذَكِّرُ النَّاسَ فِي كُلِّ خَمِيسٍ، فَقَالَ لَهُ رَجُلٌ يَا أَبَا عَبْدِ الرَّحْمَنِ لَوَدِدْتُ أَنَّكَ ذَكَّرْتَنَا كُلَّ يَوْمٍ. قَالَ أَمَا إِنَّهُ يَمْنَعُنِي مِنْ ذَلِكَ أَنِّي أَكْرَهُ أَنْ أُمِلَّكُمْ،
وَإِنِّي أَتَخَوَّلُكُمْ بِالْمَوْعِظَةِ كَمَا كَانَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم يَتَخَوَّلُنَا بِهَا، مَخَافَةَ السَّآمَةِ عَلَيْنَا.
Narró Shaqiq Ibn Sálamata -Al-lah lo cubra con su misericordia-: “Ibn Masud -Al-lah esté complacido con él- solía recordarnos cada jueves nuestras obligaciones [es decir las leyes de la Sharía]. Y un hombre le dijo: ‘¡Oh Abu Abdurrahmán! Me gustaría que nos las recordases cada día’. Ibn Masud le dijo: ‘Lo único que me impide hacerlo es temo aburrirles. Y ciertamente yo me comprometo a aconsejarles por medio de la exhortación como solía hacernos el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- temiendo aburrirlos’”.
Narrado por Al-Bujari (n.º 70, 68, 6411), Muslim (n.º 2821a, 2821b, 2821c), At-Tirmidhi (n.º 2855, 3093) y Ahmad (n.º 3400, 3406, 3836, 4008).