Narrador:Aisha
حَدَّثَنَا عُثْمَانُ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، حَدَّثَنَا جَرِيرٌ، عَنْ مَنْصُورٍ، عَنْ أَبِي وَائِلٍ، عَنْ مَسْرُوقٍ، عَنْ عَائِشَةَ، قَالَتْ دَخَلَتْ عَلَىَّ عَجُوزَانِ مِنْ عُجُزِ يَهُودِ الْمَدِينَةِ فَقَالَتَا لِي إِنَّ أَهْلَ الْقُبُورِ يُعَذَّبُونَ فِي قُبُورِهِمْ، فَكَذَّبْتُهُمَا، وَلَمْ أُنْعِمْ أَنْ أُصَدِّقَهُمَا، فَخَرَجَتَا وَدَخَلَ عَلَىَّ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم فَقُلْتُ لَهُ يَا رَسُولَ اللَّهِ إِنَّ عَجُوزَيْنِ وَذَكَرْتُ لَهُ، فَقَالَ "
صَدَقَتَا، إِنَّهُمْ يُعَذَّبُونَ عَذَابًا تَسْمَعُهُ الْبَهَائِمُ كُلُّهَا ". فَمَا رَأَيْتُهُ بَعْدُ فِي صَلاَةٍ إِلاَّ تَعَوَّذَ مِنْ عَذَابِ الْقَبْرِ
De Aisha, Al-lah esté complacido con ella, que dijo: “Entraron a mi casa dos ancianas judías de Medina y me dijeron: ‘Los difuntos reciben tortura en sus tumbas’. Yo las desmentí y no acepté de ningún modo lo que habían dicho. Las dos ancianas se marcharon. Después vino el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, y le conté lo que me había sucedido con las dos ancianas. Él dijo: ‘Dicen la verdad. Los difuntos son torturados en sus tumbas hasta el punto de que lo oyen todas las bestias’. En todos los rezos que él hizo después de ese día solía buscar refugio en Al-lah de la tortura de la tumba”.
Narrado por Al-Bujari (n.º 6366), Muslim (n.º 586a) y An-Nasa’i (n.º 2067).