Narrador:Aisha
حَدَّثَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ يُوسُفَ، أَخْبَرَنَا مَالِكٌ، عَنِ ابْنِ شِهَابٍ، عَنْ عُرْوَةَ بْنِ الزُّبَيْرِ، عَنْ عَائِشَةَ ـ رضى الله عنها ـ أَنَّهَا قَالَتْ
مَا خُيِّرَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم بَيْنَ أَمْرَيْنِ إِلاَّ أَخَذَ أَيْسَرَهُمَا، مَا لَمْ يَكُنْ إِثْمًا، فَإِنْ كَانَ إِثْمًا كَانَ أَبْعَدَ النَّاسِ مِنْهُ، وَمَا انْتَقَمَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم لِنَفْسِهِ، إِلاَّ أَنْ تُنْتَهَكَ حُرْمَةُ اللَّهِ فَيَنْتَقِمَ لِلَّهِ بِهَا.
Narró Aisha -Al-lah esté complacido con ella- que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-: “Siempre que se ha dado al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- a elegir entre dos cuestiones, optaba por la más sencilla siempre y cuando no sea pecado. De serlo, era el primero en evitarla tajantemente. El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- nunca se vengó de nadie que le haya causado algún daño, a excepción que se ultrajase el honor de Al-lah. Entonces, sí se vengó por Al-lah Enaltecido sea.
Narrado por Al-Bujari (n.º 3560, 6126, 6786, 6853), Muslim (n.º 2327a, 2327d, 2327e, 2328a, 2328b), Abu Dawud (n.º 4785, 4786), An-Nasa’i (n.º 2096), Ibn Mayah (n.º 1984), Malik (n.º 1637), Ahmad (n.º 22906, 23410, 23686, 23702, 23837, 24127, 24310, 24381) y Ad-Darimi (n.º 2121).