Narrador:Imran ibn Husayn
حَدَّثَنَا عَبْدَانُ، قَالَ أَخْبَرَنَا عَبْدُ اللَّهِ، قَالَ أَخْبَرَنَا عَوْفٌ، عَنْ أَبِي رَجَاءٍ، قَالَ حَدَّثَنَا عِمْرَانُ بْنُ حُصَيْنٍ الْخُزَاعِيُّ، أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم رَأَى رَجُلاً مُعْتَزِلاً لَمْ يُصَلِّ فِي الْقَوْمِ فَقَالَ " يَا فُلاَنُ مَا مَنَعَكَ أَنْ تُصَلِّيَ فِي الْقَوْمِ ". فَقَالَ يَا رَسُولَ اللَّهِ، أَصَابَتْنِي جَنَابَةٌ وَلاَ مَاءَ. قَالَ "
عَلَيْكَ بِالصَّعِيدِ فَإِنَّهُ يَكْفِيكَ "
Narró Imrán Ibn Hassin -Al-lah esté complacido con ambos-:El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- vio a un hombre apartado de los demás y sin rezar. Le preguntó: “¿Qué te ha impedido rezar con el grupo?”. El hombre respondió: “Estoy en estado de impureza y no he encontrado agua para purificarme”. Le dijo: “te basta hacerlo con arena (la purificación seca) para dejar de estar impuro”.
Narrado por Al-Bujari (n.º 348, 344), An-Nasa’i (n.º 321), Ahmad (n.º 19052) y Ad-Darimi (n.º 736).