Narrador:Jundab ibn Abdullah
حَدَّثَنِي مُحَمَّدٌ، قَالَ حَدَّثَنِي حَجَّاجٌ، حَدَّثَنَا جَرِيرٌ، عَنِ الْحَسَنِ، حَدَّثَنَا جُنْدُبُ بْنُ عَبْدِ اللَّهِ، فِي هَذَا الْمَسْجِدِ، وَمَا نَسِينَا مُنْذُ حَدَّثَنَا، وَمَا نَخْشَى أَنْ يَكُونَ جُنْدُبٌ كَذَبَ عَلَى رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم، قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم "
كَانَ فِيمَنْ كَانَ قَبْلَكُمْ رَجُلٌ بِهِ جُرْحٌ، فَجَزِعَ فَأَخَذَ سِكِّينًا فَحَزَّ بِهَا يَدَهُ، فَمَا رَقَأَ الدَّمُ حَتَّى مَاتَ، قَالَ اللَّهُ تَعَالَى بَادَرَنِي عَبْدِي بِنَفْسِهِ، حَرَّمْتُ عَلَيْهِ الْجَنَّةَ "
De Yundub Ibn Abdullah Al-Bayli, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Entre la gente que los precedieron había un hombre afectado por una herida dolorosa (en la mano). El hombre, molesto por el dolor, tomó un cuchillo y se cortó la mano. Como consecuencia, tuvo una hemorragia que le causó la muerte. Al-lah, Ensalzado y Majestuoso sea, dijo al respecto: ‘Si mi siervo decide acabar con su vida antes del plazo que le tengo impuesto, lo privaré del Paraíso’”.
Narrado por Al-Bujari (n.º 3463).