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Sahih al-BujariLibro 57

El relato de la muerte de Azubair Ibn Al-Awam -Al-lah esté complacido con él- y el pago de sus deudas.

باب بَرَكَةِ الْغَازِي فِي مَالِهِ حَيًّا وَمَيِّتًا مَعَ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم وَوُلاَةِ الأَمْرِ

Auténtico hadiz de Sahih al-Bujari Sahih al-Bujari 3129

Narrador:Abdullah ibn az-Zubayr

حَدَّثَنَا إِسْحَاقُ بْنُ إِبْرَاهِيمَ، قَالَ قُلْتُ لأَبِي أُسَامَةَ أَحَدَّثَكُمْ هِشَامُ بْنُ عُرْوَةَ عَنْ أَبِيهِ عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ الزُّبَيْرِ قَالَ لَمَّا وَقَفَ الزُّبَيْرُ يَوْمَ الْجَمَلِ دَعَانِي، فَقُمْتُ إِلَى جَنْبِهِ فَقَالَ

يَا بُنَىِّ، إِنَّهُ لاَ يُقْتَلُ الْيَوْمَ إِلاَّ ظَالِمٌ أَوْ مَظْلُومٌ، وَإِنِّي لاَ أُرَانِي إِلاَّ سَأُقْتَلُ الْيَوْمَ مَظْلُومًا، وَإِنَّ مِنْ أَكْبَرِ هَمِّي لَدَيْنِي، أَفَتُرَى يُبْقِي دَيْنُنَا مِنْ مَالِنَا شَيْئًا فَقَالَ يَا بُنَىِّ بِعْ مَالَنَا فَاقْضِ دَيْنِي‏.‏ وَأَوْصَى بِالثُّلُثِ، وَثُلُثِهِ لِبَنِيهِ، يَعْنِي عَبْدَ اللَّهِ بْنَ الزُّبَيْرِ يَقُولُ ثُلُثُ الثُّلُثِ، فَإِنْ فَضَلَ مِنْ مَالِنَا فَضْلٌ بَعْدَ قَضَاءِ الدَّيْنِ شَىْءٌ فَثُلُثُهُ لِوَلَدِكَ‏.‏ قَالَ هِشَامٌ وَكَانَ بَعْضُ وَلَدِ عَبْدِ اللَّهِ قَدْ وَازَى بَعْضَ بَنِي الزُّبَيْرِ خُبَيْبٌ وَعَبَّادٌ، وَلَهُ يَوْمَئِذٍ تِسْعَةُ بَنِينَ وَتِسْعُ بَنَاتٍ‏.‏ قَالَ عَبْدُ اللَّهِ فَجَعَلَ يُوصِينِي بِدَيْنِهِ وَيَقُولُ يَا بُنَىِّ، إِنْ عَجَزْتَ عَنْهُ فِي شَىْءٍ فَاسْتَعِنْ عَلَيْهِ مَوْلاَىَ‏.‏ قَالَ فَوَاللَّهِ مَا دَرَيْتُ مَا أَرَادَ حَتَّى قُلْتُ يَا أَبَتِ مَنْ مَوْلاَكَ قَالَ اللَّهُ‏.‏ قَالَ فَوَاللَّهِ مَا وَقَعْتُ فِي كُرْبَةٍ مِنْ دَيْنِهِ إِلاَّ قُلْتُ يَا مَوْلَى الزُّبَيْرِ، اقْضِ عَنْهُ دَيْنَهُ‏.‏ فَيَقْضِيهِ، فَقُتِلَ الزُّبَيْرُ ـ رضى الله عنه ـ وَلَمْ يَدَعْ دِينَارًا وَلاَ دِرْهَمًا، إِلاَّ أَرَضِينَ مِنْهَا الْغَابَةُ، وَإِحْدَى عَشْرَةَ دَارًا بِالْمَدِينَةِ، وَدَارَيْنِ بِالْبَصْرَةِ، وَدَارًا بِالْكُوفَةِ، وَدَارًا بِمِصْرَ‏.‏ قَالَ وَإِنَّمَا كَانَ دَيْنُهُ الَّذِي عَلَيْهِ أَنَّ الرَّجُلَ كَانَ يَأْتِيهِ بِالْمَالِ فَيَسْتَوْدِعُهُ إِيَّاهُ فَيَقُولُ الزُّبَيْرُ لاَ وَلَكِنَّهُ سَلَفٌ، فَإِنِّي أَخْشَى عَلَيْهِ الضَّيْعَةَ، وَمَا وَلِيَ إِمَارَةً قَطُّ وَلاَ جِبَايَةَ خَرَاجٍ وَلاَ شَيْئًا، إِلاَّ أَنْ يَكُونَ فِي غَزْوَةٍ مَعَ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم أَوْ مَعَ أَبِي بَكْرٍ وَعُمَرَ وَعُثْمَانَ ـ رضى الله عنهم ـ قَالَ عَبْدُ اللَّهِ بْنُ الزُّبَيْرِ فَحَسَبْتُ مَا عَلَيْهِ مِنَ الدَّيْنِ فَوَجَدْتُهُ أَلْفَىْ أَلْفٍ وَمِائَتَىْ أَلْفٍ قَالَ فَلَقِيَ حَكِيمُ بْنُ حِزَامٍ عَبْدَ اللَّهِ بْنَ الزُّبَيْرِ فَقَالَ يَا ابْنَ أَخِي، كَمْ عَلَى أَخِي مِنَ الدَّيْنِ فَكَتَمَهُ‏.‏ فَقَالَ مِائَةُ أَلْفٍ‏.‏ فَقَالَ حَكِيمٌ وَاللَّهِ مَا أُرَى أَمْوَالَكُمْ تَسَعُ لِهَذِهِ‏.‏ فَقَالَ لَهُ عَبْدُ اللَّهِ أَفَرَأَيْتَكَ إِنْ كَانَتْ أَلْفَىْ أَلْفٍ وَمِائَتَىْ أَلْفٍ قَالَ مَا أُرَاكُمْ تُطِيقُونَ هَذَا، فَإِنْ عَجَزْتُمْ عَنْ شَىْءٍ مِنْهُ فَاسْتَعِينُوا بِي‏.‏ قَالَ وَكَانَ الزُّبَيْرُ اشْتَرَى الْغَابَةَ بِسَبْعِينَ وَمِائَةِ أَلْفٍ، فَبَاعَهَا عَبْدُ اللَّهِ بِأَلْفِ أَلْفٍ وَسِتِّمِائَةِ أَلْفٍ ثُمَّ قَامَ فَقَالَ مَنْ كَانَ لَهُ عَلَى الزُّبَيْرِ حَقٌّ فَلْيُوَافِنَا بِالْغَابَةِ، فَأَتَاهُ عَبْدُ اللَّهِ بْنُ جَعْفَرٍ، وَكَانَ لَهُ عَلَى الزُّبَيْرِ أَرْبَعُمِائَةِ أَلْفٍ فَقَالَ لِعَبْدِ اللَّهِ إِنْ شِئْتُمْ تَرَكْتُهَا لَكُمْ‏.‏ قَالَ عَبْدُ اللَّهِ لاَ‏.‏ قَالَ فَإِنْ شِئْتُمْ جَعَلْتُمُوهَا فِيمَا تُؤَخِّرُونَ إِنْ أَخَّرْتُمْ‏.‏ فَقَالَ عَبْدُ اللَّهِ لاَ‏.‏ قَالَ قَالَ فَاقْطَعُوا لِي قِطْعَةً‏.‏ فَقَالَ عَبْدُ اللَّهِ لَكَ مِنْ هَا هُنَا إِلَى هَا هُنَا‏.‏ قَالَ فَبَاعَ مِنْهَا فَقَضَى دَيْنَهُ فَأَوْفَاهُ، وَبَقِيَ مِنْهَا أَرْبَعَةُ أَسْهُمٍ وَنِصْفٌ، فَقَدِمَ عَلَى مُعَاوِيَةَ وَعِنْدَهُ عَمْرُو بْنُ عُثْمَانَ وَالْمُنْذِرُ بْنُ الزُّبَيْرِ وَابْنُ زَمْعَةَ فَقَالَ لَهُ مُعَاوِيَةُ كَمْ قُوِّمَتِ الْغَابَةُ قَالَ كُلُّ سَهْمٍ مِائَةَ أَلْفٍ‏.‏ قَالَ كَمْ بَقِيَ قَالَ أَرْبَعَةُ أَسْهُمٍ وَنِصْفٌ‏.‏ قَالَ الْمُنْذِرُ بْنُ الزُّبَيْرِ قَدْ أَخَذْتُ سَهْمًا بِمِائَةِ أَلْفٍ‏.‏ قَالَ عَمْرُو بْنُ عُثْمَانَ قَدْ أَخَذْتُ سَهْمًا بِمِائَةِ أَلْفٍ‏.‏ وَقَالَ ابْنُ زَمْعَةَ قَدْ أَخَذْتُ سَهْمًا بِمِائَةِ أَلْفٍ‏.‏ فَقَالَ مُعَاوِيَةُ كَمْ بَقِيَ فَقَالَ سَهْمٌ وَنِصْفٌ‏.‏ قَالَ أَخَذْتُهُ بِخَمْسِينَ وَمِائَةِ أَلْفٍ‏.‏ قَالَ وَبَاعَ عَبْدُ اللَّهِ بْنُ جَعْفَرٍ نَصِيبَهُ مِنْ مُعَاوِيَةَ بِسِتِّمِائَةِ أَلْفٍ، فَلَمَّا فَرَغَ ابْنُ الزُّبَيْرِ مِنْ قَضَاءِ دَيْنِهِ قَالَ بَنُو الزُّبَيْرِ اقْسِمْ بَيْنَنَا مِيرَاثَنَا‏.‏ قَالَ لاَ، وَاللَّهِ لاَ أَقْسِمُ بَيْنَكُمْ حَتَّى أُنَادِيَ بِالْمَوْسِمِ أَرْبَعَ سِنِينَ أَلاَ مَنْ كَانَ لَهُ عَلَى الزُّبَيْرِ دَيْنٌ فَلْيَأْتِنَا فَلْنَقْضِهِ‏.‏ قَالَ فَجَعَلَ كَلَّ سَنَةٍ يُنَادِي بِالْمَوْسِمِ، فَلَمَّا مَضَى أَرْبَعُ سِنِينَ قَسَمَ بَيْنَهُمْ قَالَ فَكَانَ لِلزُّبَيْرِ أَرْبَعُ نِسْوَةٍ، وَرَفَعَ الثُّلُثَ، فَأَصَابَ كُلَّ امْرَأَةٍ أَلْفُ أَلْفٍ وَمِائَتَا أَلْفٍ، فَجَمِيعُ مَالِهِ خَمْسُونَ أَلْفَ أَلْفٍ وَمِائَتَا أَلْفٍ

Narró Abu Jubaib, Abdallah Ibn Azubair -Al-lah esté complacido con ambos-: Azubair se puso de pie el día de la Batalla del Camello (Basora, 36 H.), me llamó y me dijo: “Hijo mío, todo el que muera hoy lo hará como víctima o verdugo, y yo veo que moriré como víctima de una injusticia. No sé si después de saldar nuestras deudas, quedará algo de nuestros bienes”. Y siguió diciendo: “Hijo mío, vende todas nuestras pertenencias y salda mis deudas”. Luego dejó como voluntad que, de los bienes sobrantes, la tercera parte de un tercio se destine a sus hijos (los de Abdallah Ibn Azubair). Después dijo: “de los bienes sobrantes después de saldar mis deudas, reparte la tercera parte de entre tus hijos”. Dijo Hicham: algunos de los hijos de Abdallah tienen la misma edad que algunos hijos de Azubair. En estos momentos tenía nueve hijos y nueva hijas. Dijo Abdallah: empezó a insistirme en saldar sus deudas y decir: “hijo mío, si no pudieras pagar algo de mis deudas, implora a mi Señor ayuda.” Dijo Abdallah: no supe a quién se refería y por ello le pregunté: “Padre, quién es tu señor”. Él respondió: “Al-lah”. Abdallah recuerda al respecto: “Juro por Al-lah, que cada vez que he encontrado alguna dificultad para saldar su deuda, he implorado diciendo ‘Oh Señor de Azubair, te imploro salda su deuda’, y lo hizo.” Sigue diciendo: Azubair fue asesinado y no dejó como herencia ni un dinar o dírham, pero sí bien inmuebles: el bosque y once casas en Medina, dos casas en Basora, una casa en Kufa y otra en Egipto. Sin embargo, la única deuda que tenía era la que había contraído con un hombre que le traía dinero para que se lo guardase, pero Azubair le había dicho, que lo iba a tomar prestado, ya que temía que se le extraviara. Nunca desempeñó el cargo de Emir, ni se encargó nunca de la recaudación de impuestos o donaciones, nada que no fuera en el campo de batalla acompañando al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- con Abu Bakar, Omar y Uzmán, que Al-lah esté complacido con ellos. Sigue Abdallah diciendo: así que sumé sus deudas, que eran ¡dos millones y doscientos mil! Después Hakim Ibn Hizam se encontró con Abdallah y le preguntó: “¿cuánto es la deuda de mi hermano Azubair?”, pero se lo oculté y le respondí: cien mil. Hakim dijo al respecto: Por Al-lah que no veo que sus bienes puedan saldar semejante deuda. Le dijo Abdallah: pues qué piensas si te dijera que son: ¡dos millones y doscientos mil! Hakim respondió: “no creo que puedan hacerle frente. Si no puedan saldar una parte, pedidme ayuda.” Continúa Abdallah su relato: Azubair había comprado el bosque por ciento setenta mil y Abdallah lo vendió por un millón seiscientos mil. Dijo: quien tenga algún deuda contraída con Azubair que venga a vernos al bosque. Vino a verlo Abdallah Ibn Yaafar, a quien Azubair le debía cuatrocientos mil, y le dijo: si quieres se la puedo perdonar. Abdallah le insistió en que no. Así que le dijo: si quieran se la puedo retrasar, pero Abdallah volvió a insistirle en que no. Ibn Yaafar entonces le dijo a Abdallah: “¿por qué no me la pagan con una parte del bosque?”, y Abdallah le dijo: te pertenece pues de este punto a éste. De este modo, Abdallah vendió casi todo el terreno del bosque y saldó su deuda según se estipula, pero quedó una superficie de cuatro sahams y medio (800 metros aprox.). Fue a ver Muawiya y encontró con él Amru Ibn Uzman, Munder Ibn Azubair e Ibn Zaama. Le preguntó Muawiya: “¿en cuánto se estimó el precio del bosque?” Le respondió “cada saham (175m aprox.) por cien mil”. Le dijo: “¿y cuánto queda de ella?”. Le contestó: cuatro sahams y medio. Le dijo Munder Ibn Azubair: compraré un saham por cien mil. Dijo Amru Ibn Uzman: yo también compraré un saham por cien mil, y dijo Ibn Zaama yo también compraré un saham por cien mil. Le dijo Muawiya: “¿y cuánto queda ahora?”. “Un saham y medio”, le respondió. Le dijo Muawiya: “lo compro por ciento cincuenta mil”. Sigue diciendo: “Abdallah Ibn Yaafar vendió su porción a Muawiya por seiscientos mil. Cuando Ibn Azubair hubo terminado de saldar todas las deudas de su padre, le dijeron los hijos de Azubair: “reparte entre nosotros nuestra herencia”. Él les contestó: “juro por Al-lah que no repartiré nada entre ustedes hasta que no pasen cuatro años, en los que llamaremos a todo aquel que tenga alguna deuda con Azubair que venga para que la saldemos con él”. Cuando pasaron los cuatro años, repartió la herencia entre ellos y donó un tercio. Las esposas de Azubair eran cuatro. Cada mujer obtuvo un millón doscientos mil. El dinero de Azubair en total fue cincuenta millones doscientos mil.

Narrado por Al-Bujari (n.º 3129).

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Explicación

Azubair Ibn Awam le dijo a su hijo Abdallah el día de la Batalla del Camello (Basora, 36 H.), una batalla provocada con el fin de que se entreguen los asesinos de Uzman: “Hoy me veo como un mártir que morirá siendo víctima. Mi única preocupación son mis deudas, sáldalas por mí. A pesar de que sus deudas superaban sus posesiones, dejó como voluntad destinar un tercio a sus nietos (los hijos de Abdallah), ya que sabía que por ley no tenían una parte estipulada de la herencia, puesto que su hijo (el padre de ellos) sigue vivo. Así que les dejó un tercio de la tercera parte, algo que era suficiente para todos. La gente le entregaba su dinero para que se los guarde y él se negaba a tomarla como custodio ya que temía que se le extraviaran. Les decía: “no lo tendré en custodia sino que lo tomo préstamo. El era un hombre humilde y de fiar. Nunca ocupó el cargo e emir ni nada similar. Así que cuando murió y su hijo saldó todas sus deudas, y quedó una parte de su dinero, los herederos le pidieron que lo repartiera entre ellos, pero Abdallah se negó a hacerlo antes de pregonarlo entre los peregrinos del periodo del Hayy. Y solo cuando se haya asegurado de que no queda nadie a quien le daba dinero, repartirá lo que quede entre los herederos, y así lo hizo. De este modo, su hijo saldó todas sus deudas y le dio a sus cuatro viudas la parte que les corresponde de la herencia.

Explicación en árabe

قال الزبير بن العوام لابنه عبدالله لما كان يوم الجمل وهو قتال جرى بسبب تسليم قتلة عثمان: ما أراني إلا سأقتل شهيدًا مظلومًا، وإنَّ ما يهمني ديوني التي ركبتني، فاقْضِها عني. وكانت ديونُه مستغرقةً لجميع ماله، ومع ذلك أَوْصى لبني ابنه. لأنه كان يَعْلم أنهم ليس لهم في الإِرث نصيبٍ، لكون ابنه حيًا، فجعل لهم ثُلْثَ ثُلُثِ الوصية، وتسع الكل، وكان الناسُ يستودِعون أموالَهم عنده، فيأبى أن يأخذها وديعةً مخافةَ الضياع، ويقول: ليست تلك وديعةً، ولكنها سَلَفٌ وقَرْضُ عليّ، وكان رَجُلا زاهِدًا أمينًا، لم يلِ الإِمارةَ، ولا شيئًا مطلقاً، فلما تُوفي، وقضى عنه ابنُه دَيْنه، وفَضَل مِن ماله فاضل، طلب منه الورثة أن يَقْسِمه بينهم، فأبى أن يفعله، إلا بعد أن يُنادي في موسم الحج، فإِنْ ظهر أنه لم يبق أحدٌ مِمَّن يكون له دينٌ عليه يَقسِمه بينهم، ففعل، ولما لم يَبْقَ من دَيْنه شيءٌ إلا وقد قضاه، أعطى الثَّمن لأزواجه، وذلك نصيبُهنَّ من التركة، وله يومئذٍ أربعُ نسوةٍ.

  • مشروعية الوصية عند الحرب لأنه قد يفضي إلى الموت.
  • كمال الوثوق بالله عز وجل والاستعانة به في كل حال.
  • جواز الاستقراض.
  • وجوب وفاء الدين من ورثة الميت قبل تنفيذ الوصية وقبل قسمة التركة.
  • جواز ملك الدور والأرض مهما كثرت إذا كان ذلك من وجه شرعي.
  • المحافظة على الأمانات.
  • البركة إذا وضعت في شيء جعلت القليل كثيراً وإذا نزعت من شيء كان وبالاً خطيراً.

Comentario clásico

Ibn Hayar al-Asqalani — Fath al-Bari

قَوْلُهُ ( لَمَّا وَقَفَ الزُّبَيْرُ يَوْمَ الْجَمَلِ ) يُرِيدُ الْوَقْعَةَ الْمَشْهُورَةَ الَّتِي كَانَتْ بَيْنَ عَلِيِّ بْنِ أَبِي طَالِبٍ وَمَنْ مَعَهُ وَبَيْنَ عَائِشَةَ رَضِيَ اللَّهُ عَنْهَا وَمَنْ مَعَهَا وَمِنْ جُمْلَتِهِمْ الزُّبَيْرُ , وَنُسِبَتْ الْوَقْعَةُ إِلَى الْجَمَلِ لِأَنَّ يَعْلَى بْنَ أُمَيَّةَ الصَّحَابِيَّ الْمَشْهُورَ كَانَ مَعَهُمْ فَأَرْكَبَ عَائِشَةَ عَلَى جَمَلٍ عَظِيمٍ اِشْتَرَاهُ بِمِائَةِ دِينَارٍ - وَقِيلَ ثَمَانِينَ وَقِيلَ أَكْثَرَ مِنْ ذَلِكَ - فَوَقَفَتْ بِهِ فِي الصَّفِّ , فَلَمْ يَزَلْ الَّذِينَ مَعَهَا يُقَاتِلُونَ حَوْلَ الْجَمَلِ حَتَّى عُقِرَ الْجَمَلُ فَوَقَعَتْ عَلَيْهِمْ الْهَزِيمَةُ , هَذَا مُلَخَّصُ الْقِصَّةِ , وَسَيَأْتِي الْإِلْمَامُ بِشَيْءٍ…

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Juicios de los sabios

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Al-Bujarim. 256 H Auténticoصحيح El hadiz صحيح البخاري n.º 3129

Otras versiones

Sin juicio Riyad as-Salihin 202

“Cuando ocurrió la batalla del camello Zubair (mi padre) me llamó. Me levanté y corrí a su lado. Y dijo: ‘¡Hijo mío! Ciertamente hoy no morirá otro que el opresor o el oprimido. Y yo seré de los oprimidos o de los que mueran injustamente. Pero, en verdad, mi gran pena es mi deuda. Así que, hijo…

وعن أبي خُبيب -بضم الخاء المعجمة- عبد الله بن الزبير، رضي الله عنهما، قال‏:‏ لما وقف الزبير يوم الجمل دعاني فقمت إلى جنبه، فقال‏:‏ يا بني إنه لا يقتل اليوم إلا ظالم أو مظلوم ،وإني لا أرانى إلا سأقتل اليوم مظلوما، وإن من…

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