Um 'Atiyya —que Al-lah esté complacido con ella—, y había ofrecido su compromiso de lealtad al Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—, narró:
«No teníamos en consideración los flujos parduzcos o amarillentos una vez purificadas de la menstruación».
La compañera Um 'Atiyya —que Al-lah esté complacido con ella— informa que las mujeres en el tiempo del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— no tenían en consideración el flujo vaginal que tiende a ser oscuro o amarillento tras ver la señal de purificación tras la menstruación, y no dejaban de rezar ni ayunar por ello.
Enseñanzas
El flujo vaginal que se emite tras la purificación de la menstruación no se considera como tal, aunque sea turbio o amarillento debido a los restos de sangre.
La emisión de flujo parduzco y amarillento durante el período menstrual se considera parte de la menstruación, ya que es sangre en su tiempo, aunque esté mezclada con fluidos.
La mujer no debe dejar de rezar ni ayunar por la emisión de un flujo parduzco o amarillo después de haberse purificado de la menstruación. Debe hacer la ablución y rezar.
Explicación en árabe
أَخْبَرتْ الصحابيّةُ أُمُّ عَطية رضي الله عنها أنَّ النساء في عَهد النبيِّ صلى الله عليه وسلم لا يَعْتَبِرْنَ الماءَ الذي يَخرُج من الفَرْج -والذي يَميل لونُه إلى السواد، أو إلى الاصفرار- بعدَ رؤية الطُّهرِ مِن الحيض: حيضًا، فلا يَتْرُكْنَ الصَّلاة ولا الصوم لأجله.
الماء الذي ينزل من فرج المرأة -بعد الطهر من الحيض- لا يُعتبر ولو كان فيه الكدرة والصفرة المكتسبة من الدم.
نزول الكدرة والصفرة زمن الحيض والعادة يعتبر حيضًا؛ لأنه دم في وقته، إلا أنه ممتزج بماء.
لا تترك المرأة الصلاة ولا الصوم لأجل الكدرة والصفرة التي بعد الطهر، بل تتوضأ وتصلي.